Mi prima Kiara me había invitado a pasar un fin de semana con su hijito: mi amado sobrino Gustavito, para cuidarlo; mientras ella tomaba un curso intensivo de Medicina Alternativa para graduarse…
Una vez que me mudé a casa de mi prima, y Gustavito y yo nos quedamos solos… la historia de esta historia (valga la redundancia) comenzaría…
Mi sobrino “Vito”, como yo le decía, empezó la conversación diciéndome: “Me gusta su polo, tío… sobre todo el dibujito que tiene estampado… Pero, ¿Qué dicen las letras…? Como soy pequeño, todavía no sé leer ni escribir…”.
Yo, muy feliz, le respondí: “El dibujito de mi polo representa a mi iglesia; y las letras dicen: IGLESIA DEL NAZARENO DE SAN HILARIÓN… ¿Te gustaría saber la historia de mi iglesia…?”.
–Gustavito, muy atento, respondió: ¡¡Sí!!, me gustan mucho las historias, los relatos y también las fábulas…
–¡Qué bueno, sobrinito! A mí también me encanta saber historias… Presta mucha atención, “Vito”; pues así es la Iglesia del Nazareno que conozco, y que quiero que tú la conozcas también…
“Así como a ti, a mí y a todas las personas, cuando nacemos, nos dan nuestra partida de nacimiento… De la misma manera, mi iglesia también tiene una fecha de fundación, un lugar y un fundador…
La Iglesia del Nazareno fue fundada en la ciudad de Los Ángeles, en California (Estados Unidos) el segundo domingo del mes de octubre del año 1895, por el Dr. Phineas Bresee…
–¡Eso fue hace… Uf!… Mucho, mucho tiempo… –dijo Gustavito.
–Tienes razón, le contesté; y agregué: Y como tú también sabes, sobrinito, las personas cuando nacemos necesitamos un nombre… ¿Verdad? Pues bien, mi iglesia recibió su nombre oficial el martes, 13 de octubre de 1908… Y ahora que recuerdo, tu mamita y yo celebramos los 100 añitos de la Iglesia del Nazareno en un hermoso local de la Av. Venezuela, en Lima… ¡¡Fue un evento muy lindo…!!
–O sea, que tu iglesia es longeva, tío.
–¡Je, je, je! Se podría decir que sí, Gustavito.
–Tío, una pregunta: ¿Y todas las iglesias son iguales?; pues así dice mi primo que es más grande que yo…
–La respuesta es que no todas las iglesias son iguales; porque nosotros, los nazarenos, tenemos características que nos hacen diferentes a los demás…
–Así como los apellidos, ¿verdad, tío?
–¡¡Exacto!! Eres muy inteligente, “Vito”… Así como tu tío… ¡Je, je, je!
–Por cierto, ¿quieres saber cuáles son los rasgos de la Iglesia del Nazareno…?
–Yes!
–Excelente, Gustavito. Te cuento que en el año 2013, nuestros pastores generales nos compartieron estas 7 características:
1. Adoración significativa
2. Coherencia teológica
3. Evangelismo apasionado
4. Discipulado intencional
5. Desarrollo de la iglesia
6. Liderazgo transformacional
7. Compasión con propósito.
–Tío, tú sabes mucho; pero yo no… Nunca había escuchado de eso…
–No te preocupes, sobrinito; ten presente que nadie, nadie nace sabiendo… Lo que te estoy contando yo lo aprendí; y con todo gusto yo te puedo enseñar… Y tú lo puedes
luego enseñar a tus primitos y amigos del colegio…
–¿Qué opinas? –añadí–. ¡¡Manito arriba!!… Je, je, je… ¡¡Muy bien!! Y quiero también contarte algo más: mi iglesia tiene 3 columnas principales que la sostienen…
–¿Así como las columnas de mi casa…?
–Correcto, “Vito”… ¡¡Tienes otro 20…!!
–¡¡Yupi!!… ¡¡Je, je, je!!
–Las 3 columnas o pilares de mi iglesia es que somos un pueblo: a) Santo, b) cristiano y c) misional…
Y te voy a enseñar un truco de memoria para que lo recuerdes… “CRISAMI”.
–CRI, de Cristiano;
–SA, de Santo,
–MI, de Misional…
–¡Qué chévere, tío… Ya lo aprendí…!
–¡¡Qué linda historia, tío… Me gustó mucho..!! ¡¡Estoy feliz…!!
–¡¡Yo también estoy feliz…!!
–Tío, tengo hambre… Je, je, je, je.
–Yo también… ¿Qué te parece si vamos a la cocina y comemos algo…?
–¡¡Sí!! Vamos…
Y colorín, colorado, este cuento por hoy se ha terminado…
Autor: Hno. Milton Asenjo Flores